
La distancia, es tan.. relativa. Hay ocasiones en las que la simple separación de una pared puede suponer un mundo entre dos personas, y casos en los que se conformarían con vivir en la misma ciudad, país o incluso continente..
La distancia, incluso la menor de todas, puede resultar inmensa, terrorífica o incluso dolorosa..
Nos crea temores, temores por perder aquello que anhelamos, dudas de como será todo al cabo del tiempo, como cambiarán nuestras vidas en esa escisión..
Puede aislarnos, alejarnos de aquello que más queremos hasta destruir todo, nos puede hacer abandonar sentimientos, renunciar a aquello que era importante para nosotros, crea el olvido..
Esta también puede servir para ver, para ser conscientes de aquello que tenemos y de lo que seríamos capaces de hacer para no perderlo...
Al fin y al cabo no es tan negativa como parece, simplemente implica mayor esfuerzo, y no conlleva obligatoriamente al olvido..