Abandonémonos al descontrol del paracaídas cerrado y la anilla temblando entre los dedos. Ignoremos las distancias. Vaciémonos de esperanzas y de miedos. Hoy me como el mundo porque quiero, porque puedo, porque aunque nos hayan vendido el cuento de que “querer es poder”, no es cierto, pero intentarlo es de valientes..De insensatos está repleto el juego y yo quiero jugar a vencer, o a perder, ya ves, no me va la vida en ello. Simulo espectáculos con la punta de los pies, bailo en sueños, recorro lentamente la soledad de mi cuerpo, subo, bajo, giro, salto y aquí me tengo de nuevo, frente a un espejo que habla, porque mis labios han aprendido a dibujar palabras en silencio. Me distraigo entre la vida y la muerte, me confunden las señales, el saberse o no saberse, el sentirse o no sentirse, el tratar de conocerse o alejarse, el eterno quiero y no quiero. Soy humana, y como tal, me muerdo las uñas si sales corriendo. Desconozco el dictamen, la casilla de salida, el comodín o la ventaja del que sabe que ya está todo hecho. Me calumnian mis sentidos, me difaman, me traicionan entre ruegos, soy verdugo de mis miedos e inventora de lamentos. ¿Hay aquí alguien que lo entienda? (que me entienda). Hoy no toca salir a jugar al recreo, las cartas gritan: ausencia, y el tiempo de dudas y preguntas ya ha muerto. Me deslizo entre imágenes, me consumo, fluyo, desaparezco. Somos solamente UN recuerdo.. hoy elijo este instante y ya mañana, si eso, reseteo..